nos gusta el mar.
a nosotros.
a nosotros dos.
si te he dicho cuánto me gusta hablar “de los dos”, ¿no?
(Source: c0caino, via birth-anddeathoftheday)
Llegar a casa después de trabajar y encontrarte, tirarnos en la cama a conversar sobre cómo nos fue en el día.
Estoy haciendo un trabajo que significa mucho para mí. En algún momento de la historia, mi abuelo Oscar también tomó fotos. Así también, en algún momento de la historia hizo fotos con un rollo blanco y negro que encontró hace algunas semanas entre sus cosas. Lo encontró y ya estaba revelado, pero revisando las frames, se dio cuenta que nunca nadie amplió esas fotos. Me encargó que yo lo hiciera.
Primero, me metí en el laboratorio para revisar foto por foto, ver si el rollo no estaba rallado o con hongos, porque la verdad es que ni él ni yo estamos seguros de cuántos años tenía guardado en el cartucho en donde lo encontró. Entonces, hice varias tiras de prueba para encontrar la exposición y el filtro correcto de cada foto; después, empecé a ampliar. Hoy ha sido el segundo día de ampliando y ha sido largo, pero hermoso. Hay fotos de mis abuelos jóvenes, autoretratos, familia, campo, recuerdo.
Amo tanto esto que ni siquiera tengo claro cómo explicarlo.
(Source: Flickr / jezico, via 200ft)
“Porque a esta edad, me he dado cuenta que no voy a ser diferente nunca, que van a haber sitios vacíos dentro mío que nunca van a estar llenos, que sigo poniéndome la misma ropa cuando tengo frío y me provoca escribir. Sigo sintiendo la mismas cosas con respecto a esta ciudad, de la que me fui corriendo para regresar corriendo. No tengo nada que ocultarme a mi misma, mis miedos los conozco tan profundamente como sé no me va a conocer nadie, como la gente que se ha ido de mi vida, como la gente que se quedó.
Años después sigo siendo yo, entonces, con los tropezones adversos y la vida bella, porque me gustan las flores y la comida caliente, la cerveza bien fría, la crema humectante para piel y las cosas tibias para tomar. Porque me encanta la idea de que el hombre que me quiera me haga el amor de la forma más hermosa del mundo, sonreír, cantarle, acariciar a los perros en la calle, mi vida y yo. Porque la seguridad de mi incapacidad de disfrutar el día a día ya no me preocupa, disfruto eternamente solamente los momentos que necesito recordar. No soy positiva frente a nada, la mayoría de cosas que empiezo terminan inconclusas porque no las voy a terminar, no tengo conflictos, solamente estoy viviendo en mi cabeza.
No voy a ser distinta hoy, ni mañana, jamás quisiera cambiar”.
si, sigo pensando en las fotos que tomé iguales a estas en unos rollos forzados que aún no he revelado. que sea fin de mes de una vez!
que sea lunes, mejor.
(via justanotherheartbreakk)
Un intervalo de edades en la que, personas como yo y otras más, tenemos cierta predisposición a morirnos de miedo y nos preguntamos mil veces si de verdad nos quedaremos solos; ergo, no movemos un dedo para cambiar de actitud frente a la vida, continuamos las mismas rutinas y los mismos criterios inútiles que defendemos para vivir nuestros caminos. Sin embargo, seguimos siendo personas comunes y corrientes, sin nada en especial, con nombres como cualquier otros y síntomas ciclotímicos como cualquier otros. Porqué, entonces, tanta terquedad.
(via oneheartforanother)